sábado, 2 de febrero de 2008

Buenisimos videos de Segata Sanshiro

Estan Geniales estos videos son de publicidad del Sega Saturn.No dejen de ver ninguno todos valen la pena...

Segata Sanshiro en su primer anuncio. Irrumpe en la celebración navideña de una típica familia japonesa disfrazado de Santa, dispuesto a regalar a los niños una Sega Saturn, tanto si quieren como si no.

En esta ocasión, Segata propina su merecido a 3 niños que prefieren jugar a béisbol en vez de a la consola. ¿Qué opinará Jack Thompson de esto?

Segata nos regala una demostración de fuerza y explosividad, en esta promoción del Bomberman.

Momento a recordar hasta el día de nuestra muerte. Segata propinando golpes a un pad de más de un metro y medio de ancho. Impagable.

La cabeza de Segata está suficientemente amueblada para enfrentarse a cualquier cosa.

Se nos ocurre alguna manera en la que Segata pudiese jugar al béisbol?

Shingo Seabass muérete de envidia con estos dos vídeos.


En el camino del Samurai, siempre hay sitio para el amor.

Si la fuerza de un sólo Segata te parece temible, esto te parecerá el infierno.

Toda leyenda tiene un final y como siempre, épico. Darth Vader encontró la redempción muriendo a manos de su hijo, Rocky Balboa pudo despedirse del boxeo avasallando a golpes a Mason Dixon y el tito Bruce se sacrificó por toda la humanidad dinamitando un meteorito, mientras Ben Affleck se cepillaba a su hija. Segata Sanshiro no podía ser menos.

En 1998 un terrorista islámico (cuando se dice que Sega iba adelantada a su tiempo, es por algo señores) intentó destruir la sede central de la compañía con un misil atómico dirigido. Ese día era importante, puesto que se sellaban las bases para el futuro lanzamiento de la sucesora de Saturn, ya sabéis de quién hablo.

Justo unos segundos antes de que la muerte irrumpiese en la reunión a través de uno de los ventanales, Segata se lanzó encima del misil, cambiando su rumbo y provocando su salida al espacio. Unos segundos después explotó. Segata había muerto, dando su vida por la compañía que lo creó y por nosotros, ya que gracias a él pudimos seguir disfrutando con algunas de las enloquecidas propuestas que años después llegarían a las tiendas.

Era el fin de un héroe. Era el fin de una época. Era el fin de una consola, pero era el inicio de la era de los sueños.
Descansa en paz, amigo. Descansa en paz.